Thursday, 3 December 2015

Oscar Pistorius y el Horizonte de Expectativas


                Leí hoy temprano, temprano: a las 10.00 AM, que Oscar Pistorius sería nuevamente llevado a juicio y que esta vez arriesga 15 años de cárcel. Recordé que anteriormente el deportista sudafricano fue sentenciado por cinco años, de los cuales pasó sólo uno en la cárcel y los cuatro restantes serían una condena en la comodidad de su hogar—algo así.

                ¿Qué hizo Pistorius? No tengo problemas en recordártelo. Pistorius baleó a su novia. Las circunstancias del hecho fueron extrañas. Él dijo que pensó que era un intruso en la casa y tomó su arma y apuntó a la puerta del baño, pues él se encontraba adentro, y luego de cuatro balazos se dignó a abrir la bendita puerta cuando, ¡oh no! Había baleado a Reeva, su novia.

                La sentencia de cinco años no dejó conformes a los familiares de Reeva, ni tampoco a quienes veíamos esto con ojos críticos. Sin embargo, es posible pensar que en su posición de deportista de elite, Pistorius fue tratado de manera diferente. Es más, Pistorius fue acusado de tomar clases de actuación para fingir pena, pues siempre se le vio compuesto en los juicios y esto lo haría ver “inocente”.

                Los hechos que quedan frente a nuestros ojos son claros: Pistorius asesinó a Reeva, en algo que en Chile se conoce comúnmente como femicidio. En inglés lo acusan, irónicamente, de “manslaughter”, me pregunto si “womanslaughter” existe o si hay algún otro término, pero en la prensa se refieren al primero. Tecnicismos más, tecnicismos menos, está claro que la carrera de Pistorius ha terminado. Nadie va a querer auspiciarlo, y si llega a ser encarcelado, tendrá libertad muy tarde para retomar su carrera en el atletismo.

                En las Olimpíadas de 2012 en Londres, Pistorius llamó siempre la atención, porque no sólo participó en las olimpíadas paralímpicas, sino también en las convencionales.  Pistorius salía en los noticiarios, siendo un ejemplo de lucha, de que un paralímpico puede competir con atletas que tienen sus extremidades en funcionamiento. Pistorius era “the man”, en ese entonces.

                Un año después, se le acusaba de asesinato. Aquí me quiero detener un tantito en un concepto de la teoría de la recepción literaria. El famoso “horizonte de expectativas” de Jauss, que creo puede usarse en una miríada de temas más allá de lo puramente literario. El texto, en este caso, guía la lectura para que el lector sea capaz de esperar ciertas cosas de dicho texto. O, dicho de otro modo, lo que el texto ofrece genera ciertas anticipaciones por parte del lector para pensar cómo sigue o se constituye tal o cual obra. A esto se le agrega la experiencia de quien está leyendo y entre expectativas y experiencia, el texto se comienza a armar. Esta relación dialéctica puede llevarse a otros temas, y creo que en el caso de Pistorius es posible aplicarla.

                En términos del horizonte de expectativas, la noticia del asesinato claramente quiebra los estándares de lo que esperamos de alguien como Pistorius, cosa que no ocurre en el caso de un asesinato cuando quien perpetra el crimen es adicto a las drogas o cuenta con un historial de fechorías. Pistorius nos vendió una imagen de ciudadano ejemplar, luchador, que desafiaba al destino. Las expectativas en torno a Pistorius eran claramente diferentes, y por lo mismo, quizás muchos  fueron cautos antes de decir firmemente que estaba claro que asesinó a su novia.

                En segunda instancia, desde una perspectiva chilena, la experiencia con respecto a nuestra visión de la discapacidad nos hace pensar que es imposible que un discapacitado se convierta en asesino, independiente si es del primer mundo o si es deportista. Esto es porque, a través de los años, se nos ha inculcado, a través de la performatividad escandalosa de un programa de TV como la Teletón, que los discapacitados son personas a las cuales tenemos que sentirles lástima y dar dinero para que “otros” se hagan cargo de ellos. El resto del año, los discapacitados viven tremendas discriminaciones, no los ayudan a bajar sus sillas en las estaciones de metro que no tienen ascensor y, claramente, esos empresarios que evaden impuestos con su filantropía, no los contratan.

                Entonces, como se nos ha enseñado que los discapacitados son luchadores hasta cierto punto, porque dependen también de la caridad, pensamos que son discapacitados en su totalidad—ojo, no pienso así, sólo que es el “editorial we”—y que son todos positivos, que luchan siempre, pero que no son normales bajo ninguna circunstancia. En este sentido, si somos realistas, el hecho que alguien esté falto de alguna extremidad no lo hace un imbécil, ni un ángel, ni nada, es una persona como todos nosotros, pero que por la carencia de algún miembro, es juzgada por esa falta y esta se entiende como una falta en todo sentido.  Este es un error, pues imagino que debe ser incómodo recibir “sonrisitas” forzadas en el transporte, o comentarios condescendientes.

                El otro punto es lo que se espera de un deportista en general. Esto ocurre porque existe una idea que eleva a los deportistas con valores como: la disciplina, el orden, el obedecer a sus entrenadores, la concentración. Estas cosas también las cumplen los militares y los miembros de una religión. Pero al deportista se le exige ser perfecto. Es por eso que todos saltan cuando ven a un futbolista que meses antes aparecía en un spot publicitario instando a beber leche—qué sano—y luego ese mismo deportista aparece borracho en alguna revista de farándula. Caen las penas del infierno como el resto de la sociedad espera tanto de él, no se le admite una caída al mundo bajo del alcoholismo. Esos juicios me parecen de lo más hipócrita, pues uno mismo se ha emborrachado en varias ocasiones y porque uno no es famoso, no es “ordenado ni disciplinado” como un deportista, pasa, es normal y hasta anecdótico.

                Entonces, volviendo a Pistorius, dejando de lado todos los prejuicios, expectativas y experiencias que moldean nuestras opiniones, es claro que este señor cometió asesinato y debe ser juzgado por ello como cualquier hijo de vecino—cosa que jamás sucedería en Chile, a menos hagamos algo—y debe cumplir su condena como cualquier otro asesino. Su carrera está arruinada, pero es peor la devastación de la familia de Reeva, quienes ven cómo el hombre en quienes confiaron estaba cumpliendo condena en su hogar, entre lujos que pudo adquirir por ser un deportista de elite. Pistorius tiene que ir a la cárcel, por quince años y no debiésemos hablar de él hasta que sea liberado de esa condena. “Ah, de veras, el deportista ese que asesinó a su novia y tomó clases de actuación para fingir pena. Esperemos la familia de Reeva esté en paz” y luego seguir nuestra conversación dominical.

Monday, 12 October 2015

En el día de la raza...

No voy a partir quejándome de los españoles ni de todo el desastre que ocurrió, ni todo lo que se masacró ni destruyó. Pues eso todos lo sabemos. Quisiera reflexionar en torno a la raza.

¿Qué es la raza? Es difícil tener una respuesta única a esta interrogante. La respuesta depende de quien responda la pregunta, y luego de diversos factores que afectan su existencia. Sin embargo, me gustaría detenerme en dos puntos: en el rancio dicho "es la raza la mala" y en la situación que genera una idea de la raza en uno mismo.

En primera instancia "es la raza la mala" es una frase de idiotez máxima. Se la he escuchado a gente cercana y otros en la micro o en otros contextos. Además de su estupidez, es una muestra abismante de ignorancia, donde quien enuncia dicha oración es sujeto de la maldad de su propia raza. Es decir, esa persona se autodenuncia y se insulta a sí misma. Esto es a menos tenga un complejo de superioridad yoico, con tintes de grandeza celestial, pues TODOS y TODAS en su raza (incluyendo a sus familiares) son víctimas de lo mala que es, menos él o ella. Cuando alguien dice que la raza es la mala, establece que todo lo malo de la sociedad responde a parámetros de color de piel o de estatus social, ya que la raza en una sociedad tal o cual está segregada por color y acceso al bien dinero. Por lo tanto, aquel austrohúngaro, heredero de grandes haciendas de la patagonia, tomadas a fuego y sangre hace tantos siglos, se separa de la sociedad que lo acoge y escupe en ella, pues las cosas no funcionan porque LOS DEMAS son mediocres o son definitivamente malos para todo, pues en sus genes está la flojera y tantos otros males de la sociedad. A todos quienes usan esa oración les repudio grandemente, porque nadie debiese decirla. Segundo, no tienen por qué haber razas malas. ¿Cuál sería la buena? La de los del primer mundo tal vez, como ellos hacen todo taaaan bien y crecen tanto--históricamente a través de modelos feudales de explotación y posteriormente tomando tierras ajenas. Que bonitos son.

Cuando alguien dice que es la raza la mala se autodelata en su racismo interno, y su ridiculez. No hay razas malas, ni buenas. Hay variedades de personas, de costumbres, de ritmos de hacer las cosas. En un modelo que llama a la inmediatez, cualquier cosa que no sea rápida o tome más precauciones con la naturaleza o que derechamente deje de lado las tecnologías, se cuestionará el accionar de dicho pueblo como "atrasado", "tercermundista" (¿y dónde está el segundo mundo?), que la "raza" no les permite ser "mejores". Terminemos con la tontera, por favor. ¿Acaso alguien diría: "no, esta persona  no trabaja bien porque es homosexual" sin causar un escándalo? O si alguien enuncia: "es que los indios no saben trabajar" alguien responde elocuentemente: "es que es la raza la mala". Quedó claro a lo que me refiero.

En segunda instancia, uno entiende lo que es la raza cuando uno está bajo ciertas reglas que te hacen vivir la raza. Me refiero, por ejemplo, al set de reglas que pesan sobre mi cabeza sólo por no provenir de Europa al vivir en Reino Unido. Si bien mi vida acá es buena y gozo de los beneficios de mi beca y de estudios en una gran universidad, existen situaciones en las cuales uno se pregunta sobre temas raciales. ¿Cuál es mi origen étnico? Nunca diría que soy blanca. No me siento tal y claramente no me tratan como tal en algunas situaciones. Finalmente tuve que poner la última opción, después de darme cuenta que, en mi visión, no pertenezco a los grupos étnicos de la lista: el temido "otro", Yo soy el otro. ¿Qué es un otro? El que está y no es nada, pero tiene presencia, de alguna manera. Mi profesora guía me dijo: blanco. Yo no soy blanca. En caso de alguna emergencia yo no tengo prioridad sobre un blanco, aunque sí tal vez antes de un negro. ¿Cómo se siente alguien que históricamente ha sido desplazado por su color de piel, antes de saber sus capacidades como sujeto? ¿Por qué importaría más el color? ¿Acaso los blancos no roban y no cometen crímenes? ¿Por qué los latinos son tildados de peligrosos, como si todos nosotros fuésemos hampas de la droga? ¿Por qué se juzga a las culturas indígenas de nuestro continente sin saber cuáles son sus costumbres y sus demandas? Simplemente se les toma las tierra, se las contamina, y ellos a su suerte. Así ha sido por siglos, así es hoy.

En mi caso, incluso leyendo a Stuart Hall sobre la identidad, teniendo conciencia de ciertos conceptos culturales, no entendía lo que era la raza hasta el punto de que mi lugar de origen en alguna instancia era más importante que mis capacidades o lo que podía entregar. Por eso, la raza no es mala, las limitaciones en términos de raza son las que hay que erradicar. No los demás, sino uno mismo, partiendo de ahora. Dejando de mirar en menos a un otro, pues no sabemos qué dificultades ha tenido en su vida, ni las oportunidades que ha tomado o dejado pasar. Repudio derechamente al juicio por raza. Saquémonos las cadenas de nuestros propios prejuicios. Tu apellido dice quienes son tus padres, pero no garantizan cómo eres como persona. Eso se demuestra en el accionar diario. Y no, no hay razas malas, como tampoco buenas. Hay gente, hay un planeta y una necesidad de convivencia. Saludos.

Tuesday, 29 September 2015

Los Quise

Los quise a todos. Unos más y otros menos. En su individualidad y falta de originalidad. Los quise una, dos, tres horas, un día, meses, varios días sí y otros días no. Y así. Los quise a todos. Con razón y sin razón. De manera calculada, y otras veces alocada. Ahora soy y son recuerdos vintage, como mirando las calles de la ciudad en sepia, caminando sobre ellas, como por el Forestal o la Alameda.

Quizás hasta han muerto algunos. Quizás otros viven de zombies del neoliberalismo. Quizás son felices. Yo qué sé. Pero los quise. Como diría mi madre en su sabiduría literal: "lo que fue fue, y lo que no fue... no fue", porque para ella: "si salimos, salimos porque queremos" entonces cuando no se sale a veces es porque no se quiere. ¿Cierto, Patricia?

A los que quise más aún los recuerdo. Con melancolía. Con alegría. Con rabia. Con indiferencia. Es rara cosa eso del olvido. Es más bien ignorar, obviar, que otros pensamientos oceánicos acarrean lejos en sus corrientes a los recuerdos y las imágenes vintage y todo lo que hicimos y no hicimos.

El tiempo pareciera que no hubiese existido. ¿2009, 2011, 2012, 2014? ¿O nada que ver? ¿Cuándo fue el cuándo? Imágenes vintage como de instagram flotando vacías de significado. En blanco y negro, en sepia, en negativo, veo ojos, barbas, crespos, chascas.

A los que quise más los recuerdo con los rayos de sol de la mañana auspiciosa. Es que parece que no hay muerto malo ni hijo feo. Desde la distancia transatlántica me quedo con la imagen en tecnicolor. Para qué recordar excusas, argumentos extraños, agrio sinsentido (que dentro de todo no es tan desagradable).

Están el día de hoy, entendiendo sus individualidades y diferencias, amalgamados en el pretérito perfecto simple. Ese pasado terminado en algún momento indeterminado, no ligado al presente.

Los quise, a todos. Unos más que otros. Pero no hay tanta jerarquía en el pasado, no hay tiempo ni espacio para pensar en cada cual y dónde van en el devenir de ciertos años de mi vida. Lo que olvido es cómo tal vez me hablaste--y lo que dijiste, pero puedo recordar la configuración del living, los vasos en que vertíamos la verborrea alcoholizada, algo que escuchamos en un casette que grabé, los dientes en tu sonrisa. Y la luz entre los cortinajes. El desorden o el orden de mi casa o la tuya o la de alguien más. Porque nos gustan las mismas películas y la misma música. Somos todos unos copiones de mierda. Yo, tú, ustedes. Todos  nosotros.

Las imágenes de instagram en la memoria virtual, en la cuenta que no tengo, y en los selfies que no existían en esos tiempos de pre-máxima-idiotización. Y ahora al final de esta nota les digo que los quise, a cada uno en su momento, de maneras diversas, no tan profundas en su mayoría. Pero en su existencia recuerdo que hubo un querer. Me despido del pretérito perfecto simple. Me despido de ustedes.

https://www.youtube.com/watch?v=VjhNPbyefaQ

Wednesday, 29 July 2015

Primer Año

En menos de un mes cumplo un año viviendo en Edimburgo. En esta oportunidad no quisiera detenerme a describir las aventuras y desventuras de este lugar, sino tomar en cuenta el hito que marcó el final de este año. Mi evaluación doctoral.

La evaluación del primer año de doctorado o End of First Year Review, como le llaman acá, es una instancia gelatinosa. Si bien no es una "viva" (se pronuncia váiva), que es un término para decir defender la tesis, es algo un poco tenso. Si algo puedo sacar en limpio de esa evaluación, además de haberla aprobado, es que el tema de hacer un doctorado es complejo. No me refiero a las complejidades obvias de un grado académico que te convierte en "capital humano avanzado", sino a todos los factores que contribuyen a este final del primer año y como se siente.

El tiempo pasa lento y rápido. El trabajo doctoral es muy solitario y a veces canalla. Uno se engaña a sí mismo, pierde el tiempo en tonteras, gana tiempo en otras, y así. Es importante relacionarse con más personas, sin perder el norte de la famosa tesis. Comenzarla es otro problema. Pensar en la primera oración de tu primer capítulo. Que sea "catchy", no algo fome que aleje al lector, pero tampoco que suene a autoayuda ni a algo fantasioso tirado de las mechas.

El capítulo que entregué, que fue evaluado en este FYR (First Year Review), con el formato asignado era de más de 50 páginas, 5 de las cuales eran bibliografía, y otras 5 de apéndice. Cuarenta y tantas. En las últimas de las múltiples impresiones de mi delirio académico, a veces leía la cosa y pensaba si realmente yo había escrito esas cosas. No era porque tengo algún grado de bipolaridad--o no sé, tal vez sí--sino porque finalmente te das cuenta, que desde el rincón de tu disciplina donde te desarrollas, generas conocimiento nuevo. Y esa es la clave del trabajo doctoral. El punto es que para llegar a esas 40 páginas de texto tuve que leer 100 veces más, por lo menos, es decir, 4000 páginas de texto, teoría, artículos, donde algunos sirven más que otros, o uno los marca para volver a ellos pero siempre es mentira. Uno no vuelve a ellos. Si vas a usar algo úsalo en el momento y desde allí retomas. Volver al texto mismo es poco práctico. Umberto Eco discute este tema ampliamente en su libro "Como escribir una tesis" y tiene razón. Punto.

En la FYR uno es ratificado como candidato a doctor. En ciertas universidades  uno entra en un año de prueba, probationary, donde luego te ratifican. En el primer año uno no es nada. Uno está rasjuñando, intentando demostrar que independiente del país de origen, uno tiene el nivel para escribir una tesis de doctorado, que consiste en generar conocimiento nuevo. Diría que un buen número de libros interesantes que uno encuentra en librerías son adaptaciones de tesis doctorales de algunos sujetos. ¿Cómo uno genera conocimiento nuevo? Depende de tu disciplina y lo que quieras demostrar. Si vas a realizar algo continuando o refutando algo previo, o dando una lectura nueva a algo, o un grupo de algos. Ahí uno tiene que empoderarse. En la FYR hay una comisión de expertos en ciertas áreas que evalúan ese conocimiento que está generándose y sancionan su profundidad, la metodología que has usado para llegar a ello y los planteamientos teóricos necesarios para que las ideas se sostengan. Esto implica a su vez que el alumno a prueba pasa a ser candidato a doctor cuando tiene estos temas más menos resueltos, pues siempre se puede mejorar lo que uno está haciendo y nada es perfecto. Entonces, pasando esta instancia el trabajo queda aprobado, ratificado como un proyecto viable que enriquecerá a la disciplina que estudia el sujeto, sea cual sea, y se espera que en las evaluaciones siguientes este conocimiento, desprendido del estudio, sea consistente y continuo.

 Entonces, si bien uno se empodera y comprende que lo que se está haciendo va más o menos bien, lo que significa la FYR es que se aprueba que tienes "el nivel" para esto. No significa que seas el mejor del mundo ni nada, porque tus compañeros de doctorado de tu área y otras también están pasando sus FYR en sus estudios, la gracia es el producto final, a ver si tu tesis editada en un lenguaje que se entienda por todos aparece en los anaqueles de librerías o bibliotecas y si alguien toma tu libro y lo usa más que para prender el fuego del asado, o usarlo de tope de puerta, o para fingir que lee harto (hay gente asquerosa que hace eso), la tarea está realizada. Pero eso es varios años después de terminado el doctorado. Entonces, finalmente la ratificación del primer año es el pelo de la cola. Es bueno pasarla, pero hay que tener perspectiva. Aún no le hemos ganado a nadie.

Wednesday, 17 June 2015

Curiosidades sobre Chile

En Chile ocurren cosas muy curiosas:

1. Miembros del Partido Socialista han sido financiados con aportes secretos e ilegales, a través de boletas falsas, desde Soquimich (SQM), empresa estatal que pasó a manos de Julio Ponce, ex-yerno del dictador Pinochet. Es decir, el pinochetismo financiaba a la "oposición". Con razón el modelo ni nada de sus injusticias ha sido cambiado. Han hecho puras cortinas de humo y más privatizaciones, pensemos en Ricardo Lagos, con su lema "crecer con igualdad", finalmente en su gobierno se terminaron de vender (barato) lo poco que le quedaba al Estado y hacer que concesionarias españolas se enriquezcan ad-infinitum con el pago de los peajes de sus carreteras.

2. La gente que se dice Pro-Vida, cuando es realmente Pro-Nacimiento. No hay interés alguno en la vida de la mujer ni de ese niño, una vez que esta de pobreza tenga que trabajar de nana y deje al crío solo frente a la TV. Menos si el niño es gay, pues para estos retrógrados la homosexualidad es una desviación.. Es más, defienden incluso los nacimientos como resultado de una violación. Si esos ricachones pechoños deben enfrentar que a sus hijas las viole un flayte, ahí los quiero ver.

3. A una familia que debe 5 millones al Servicio de Impuestos Internos les rematarán su casa y quedarán en la calle. No han pagado sus impuestos porque su hijo pequeño sufre una grave enfermedad, que por ser "rara" no son cubiertas por el fondo de salud estatal ni menos por el privado. Sin embargo, empresas que deben miles de millones de dólares son CONDONADAS y siguen funcionando. A estas alturas debiesen condonar a todo Chile, sobre todo al pobre, porque no es porque no quiera, es porque no puede. La gente debiese dejar de pagarles a los bancos, masivamente, cosa que no puedan meter a un millón de personas en la cárcel ni embargar miles de casas. Los asquerosos del Banco Penta y otras empresas, incluyendo al ladrón asqueroso del ex presidente Piñera, han hecho sistemático el no pagar impuestos, y nada se ha sabido de embargos de sus bienes. ¿Para qué es el dinero que estos ladrones no le han dado al Estado? Para que todos nosotros, por ejemplo, tengamos salud de calidad independiente de nuestra renta. Si alguien piensa que un pobre merece una mala salud por ser pobre, es que eres una mala persona, así de simple. Además de encarcelar a estos ladrones, hay que hacerlos PAGAR lo que ellos nos deben A NOSOTROS.

4. Arturo Vidal. El juicio extremo a su persona me parece algo injusto. Todos le hemos hecho creer a Vidal que es un Rey. Los reyes claramente están sobre la ley. Si le dices eso a un pobre que se ha vuelto millonario en poco tiempo, con tal vez poca capacidad de análisis, se la cree, y te dice que tras su detención: "Espósame, pero te vai a cagar a todo Chile". Vidal es parte de un sistema trucho, como es el fútbol, bien pagado pero mal educado y con aires de superioridad que los propios hinchas se han preocupado de darle. Se le pasó la mano con el copete, como a muchos nos ha pasado, pero no chocamos, llamamos un taxi y avisamos que llegamos tarde. El imbécil puso la vida de su mujer también en peligro. Falta que se disculpe en vez de decir que él no fue. Con todo ese alcohol en la sangre era obvio habría un accidente. Como él no es Larraín, tienen que crucificarlo en la fiscalía y la gente clasista tratarlo como una bazofia, como si a nosotros no nos hubiese pasado copetearnos un día de semana. Este accidente era claramente evitable, pero Vidal no es tan vivaldi pues.

5. Como el accidente de Vidal es tan relevante al acontecer nacional, en los medios dominados por las mismas personas que sistemáticamente evaden impuestos, nada se muestra sobre las movilizaciones de profesores y trabajadores, gente como usted y como yo. Total, es siempre más fácil echarle chuchadas a Vidal por agilado.

Continuará...

Thursday, 14 May 2015

Los cabros de Chile

Estoy absolutamente impactada con la muerte de los dos jóvenes en Valparaíso. Este impacto es variado, pues quiero referirme al impacto como alguien que marchó en las movilizaciones de 2011, como estudiante y como profesora.

1. Las movilizaciones.
Participé en las movilizaciones del 2011 luego de reflexionar seriamente sobre el estado de la educación en Chile. Cómo es que funciona el sistema universitario, conociéndolo como alumna y docente. Entendiendo cómo lucran con los dineros de familias de esfuerzo, teniendo en cuenta que la educación no debiese ser jamás un bien de consumo, sino un derecho para todos sin importar la renta. En esas movilizaciones fui perseguida por Carabineros en un zorrillo. Ya me iba a la casa y estábamos a cuatro cuadras de la alameda. El zorrillo nos siguió y nos tiró una lacrimógena a pito de nada. No pude abrir los ojos en largo rato. Nunca hice nada que no fuese marchar, y ya fuera del punto neurálgico del evento, no tenía sentido ese nivel de violencia gratuita. Luego de la lacrimógena los pacos se fueron. Y yo ahí intentando abrir los ojos que se me quedaron pegados y ver si muchas cuadras más allá encontraba locomoción. Desde ese momento, pues lo viví, es que no confío en el actuar de la policía, y puedo dar fe que vi que ellos permitían destrozos y los grababan para después dárselos a los canales de televisión y seguir estigmatizando las marchas. LO VI, NO ME LO CONTARON. Bueno, si uno recuerda quienes manejan los medios en Chile, queda claro ese actuar y quién compra ese actuar.

El video que muestra a uno de los jóvenes baleados muestra a muchos policías al rededor, mirando hacia otro lado, y uno grabando. NINGUNO tenía interés alguno en saber del joven, quienes estaban junto a él, inmovilizándolo, como dictan las regulaciones de primeros auxilios, eran otros estudiantes.

2. Como estudiante y profesora.
Como estudiante pienso que la muerte de estos niños estuvo demás. La reacción exacerbada del asesino responde a un estado mental enajenado. Pude tener acceso a su cuenta de Facebook antes que la borrasen y era un pobre tipo, narco al peo, que le gustaba Rápido y Furioso y que tenía variadas fotos donde aparecían armas. Mucha gente lo encaró y le escribía mensajes tras asesinar a los jóvenes.
En relación a la propiedad privada. Ese es un concepto traído desde Europa en la colonización. De acuerdo a mis conocimientos, y si me equivoco corrijame alguien que lo sepa, las culturas nativas americanas no tenían ese concepto y fue por eso que en muchos casos fue fácil para los conquistadores quedarse con tierras ajenas, pues no eran de nadie, eran de todos y de nadie. La calle es de todos. Si bien se pueden condenar los desmanes y si me rayasen una pared no estaría contenta, me pregunto: ¿qué iba a decir ese rayado? Primero, no diría PICO, como millones de rayados en todo Chile, sino algo reivindicativo como: Educación de Calidad AHORA. El 2011 tenía yo carteles pegados en mi ventana. La reacción del asesino no tiene relación alguna con la "invasión a la propiedad privada" pues esta da a la calle. Si un perro vago caga frente a nuestra puerta no lo matamos.  Lo que ocurrió ahora no es siquiera sintomático, sino la manifestación de algo muchísimo más macabro.
Como profesora tengo mucha pena. Uno forja relaciones con sus estudiantes. Uno los ve semana a semana. Uno sabe cuáles son los que luchan y los que tienen convicciones políticas, y sino, los que creen en la idea de movilizarse. No puedo más que solidarizar con esos cabros, si yo misma salía el 2011. Me da pena que sus padres no los verán más, ni sus compañeros ni profesores. La vuelta a clases será silenciosa. Estos alumnos eran de la Universidad Santo Tomás, que desde el 2011 se venían instalando como importantes actores en las movilizaciones, tomando en cuenta que las universidades privadas poco a poco se fueron sumando al movimiento.

3. Comentarios.
El asesino tiene 20 años, él podría haber estado marchando también. A falta de una conciencia de clase y una mala educación, que es lo que reivindicaban las movilizaciones de hoy, es que tipos como él llegaron a ser así. ¿Cómo no entender que es precisamente la educación la clave de cualquier sociedad?, ¿cómo seguir permitiendo lucros millonarios, estrujando a los académicos a honorarios que trabajan obligadamente con dios y el diablo, y pensar que se están haciendo las cosas bien?

La muerte de esos jóvenes es una pérdida para todo Chile. Ellos no debieron haber muerto. Quizás si hubiesen hecho el rayado en otro lado, o si el dueño del lugar simplemente enrabiado hubiese dicho: ya, voy a tener que comprar pintura. ¿Cuántos rayados hay que no tienen ningún contenido y allí quedan por años en inmuebles habitados?, ¿es tan malo que reivindique la educación de calidad que no tuvo el asesino, y que se lucha por los niños de mañana?

Yo tengo una gran pena esta noche. Esos jóvenes debieron haber vuelto a casa, concluyendo que la convocatoria fue buena y con esperanzas del movimiento una vez más. Condolencias a sus familias, amigos, profesores. Condolencias al país y un regaño pues hay que parar a esos enajenados, porque de seguro no es el único. Tengo pena por los cabros de Chile.

Sunday, 10 May 2015

El cazador danés

Era un tipo de unos cuarenta y tantos,  más cerca de los cincuenta. Tenía buen lejos. Corpulento, de barba, se movía como que era el dueño del lugar. Oteaba alrededor. Andaba de caza. Caminaba hacia el bar y aprovechaba de mirar a diestra y siniestra. A ver si alguien caía en su trampa. En ese momento se encontró conmigo.

Como tenía buen lejos, no se sabía bien qué tal era de cerca. Cuando se acercó, las líneas de la vida se le marcaban en el rostro. Era un tipo alto y moreno. Se me hacía su cara conocida. Se acerca a nosotras y nos pregunta si éramos españolas. Mi amiga dice que es portuguesa y así, una a una le responde de donde provenía. Tenía un acento extraño, difícil de entender entre los roncola y la música estridente de ese lugar con un nombre impronunciable--como casi todo en Escocia. Dijo que era danés y que había venido de caza. "A cazar mujeres, a cazar mujeres, a cazar mujeres" decían nuestros cerebros. Y pues no. Venía a cazar ciervos. Lo decía con total naturalidad. En ese momento monto en cólera:

- ¿Por qué alguien haría eso?
- Es parte del balance, si no se cazan hay sobre-población o ellos se mueren por una cosa...
(mientras explicaba me lo imaginaba vestido de camuflaje matando a Bambi, supongo lo odié demasiado).
- O sea, esto es un deporte para ti.
(me dieron ganas de decirle: matas por placer, mal nacido, qué te han hecho los ciervos)
- Sí, y lo hago en Dinamarca también.
Luego de un rato, necesitaba otro trago. Al volver con otro Bacardi cola, el tipo seguía allí pegado en la mesa, conversando con una amiga. Luego dirige su mirada asesina, así como apuntándome con el láser en la sien:
- ¿Todas las mujeres chilenas son como tú?
- ¿Cómo yo qué? -- Evidentemente yo intuía sus intenciones, pero tenía la obligación de hacerme la tonta.
- Así tan directas... -- Y me dio la temida mirada, ustedes niñas saben a cuál me refiero. La mirada de sexo.
- No lo sé, tal vez sí, tal vez no.
Luego de eso evité mirarlo hasta que se aburrió y nos dejó.

Al rato lo encontré merodeando a una niña de aspecto caucásico, lo contrario a mí, y pensé que era lo mejor. El tipo me ve bailando. Yo no me di cuenta en ese entonces. En un momento me toma desde atrás y me lleva hacia un lugar oscuro.
- Yo siempre vengo listo para la caza.
Saca un tremendo cuchillo desde dentro de su pantalón. El tipo se vestía bien. Los guardias nunca hubiesen preguntado nada ni osado palpar su bolsillo al entrar al local.


Abro los ojos.  No entendía nada. No sentía nada.
Cerré los ojos un rato. Los abrí para enfocar la mirada. Estaba yo desde una altura inusual. Cuando pude ver bien, estaba en una habitación blanca y amplia. Abajo, como mirando hacia mí, había un sillón elegante, tapizado en terciopelo color merlot. Y allí el danés sentado se reía y me miraba, y se carcajeaba cada vez más intensamente. Yo no entendía donde estaba.

Cuando pude mirar mejor, me di cuenta que no podía torcer el cuello. No sentía mi cuerpo tampoco. Pero podía mirar hacia los lados un poco, hacia arriba y hacia abajo y allí las vi. Debajo de mí estaban todas las cabezas. Todas de mujer. El muy hijo de puta nunca cazó venados, nos tenía a cada una en su pared, con el país de origen en una placa dorada situada abajo del trozo de madera en que se empotraban nuestros cascos y pescuezos. Me di cuenta cuando, riéndose, trajo un espejo tremendo y gozó mostrándome sus trofeos.

Al rato se fue y me quedé sola con mi cuello, y mi lámina que decía Chile.
- ¿Hay alguien allí?
Estuve preguntando por más de media hora. Seguí esperando. Las mujeres poco a poco comenzaron a reaccionar. Algunas no hablaban desde hace años. Otras no entendían lo que pasaba. Todas sabíamos del danés. A todas nos abordó casi de la misma forma. Había que hacer algo.

Sabíamos que en una habitación contigua el danés guardaba las cazas de sus antepasados y había tigres, leones y osos. Empezamos a gritar y hacer ruidos con nuestras bocas. Se sentía un temblor. Los animales se encontraban al otro lado de la pared. La pared se movía y comenzamos a escuchar sus rugidos, cada vez más cerca. Casi como si tuvieran sus garras, las paredes cedieron y nos engulleron a todas. A todas. Ninguna de las cabezas quedó intacta.

Perdió el trabajo de una vida. Los animales tenían hambre, y él, cara de castor.

Thursday, 30 April 2015

El Mixtape

Antes eran en cassettes, luego en CD y posteriormente en pendrives y cuánta tarjeta hay. Me he quedado en el CD. Mañana vamos de paseo y pensé sería una buena idea hacer un CD con música para disfrutar durante el paso por la carretera. Como esas selecciones son personales y uno no le pregunta a los demás, impondré mis gustos por una hora y veinte más o menos. Les comparto la lista. Igual me da la idea de un proceso de pseudo-desnudez cuando uno graba discos, como si uno enviase un mensaje encriptado o algo así. Finalmente por cansancio y falta de tiempo no pude ordenar los tracks en el orden que tenía en un principio, porque además doy asco en computación y eso es un hecho. Pensé en un criterio de selección, claro, canciones en inglés que escucho más menos seguido--sobre todo cuando estudio--y que me gustan mucho, tal vez menos estridentes que lo normal, y según yo, con una dosis exquisita de poesía.  Sin más preámbulos charchas... acá va la lista, y se los hago más fácil, por si les interesa algo, con vínculo a youtube, no seré buena yo, po'iñor!

1. Jack White -- Love Interruption. https://www.youtube.com/watch?v=iErNRBTPbEc

2. Beastie Boys -- I don't know. https://www.youtube.com/watch?v=wlTpKmZi6J0

3. Thievery Corporation -- Sweet tides. https://www.youtube.com/watch?v=sRbKzumSPVw

4. Rufus Wainwright -- Grey Gardens. https://www.youtube.com/watch?v=bEsGqGz5I1Y

5. Portishead -- Sour Times. https://www.youtube.com/watch?v=g7gutsi1uT4

6. Massive Attack -- Atlas Air. https://www.youtube.com/watch?v=sc0mH-dBMr4

7. R.E.M -- Disappear. https://www.youtube.com/watch?v=gdTL7Cy8FNc

8. Interpol -- A Time to Be So Small. https://www.youtube.com/watch?v=WH2OImp5YtY

9. Stone Roses -- Fool's Gold. https://www.youtube.com/watch?v=BBsazIACpYM

10. Moby -- Why Does my Heart Feel So Bad? https://www.youtube.com/watch?v=qT6XCvDUUsU

11. Thievery Corporation -- La Femme Parallel. https://www.youtube.com/watch?v=h7tDWA9PfGg

12. Moby -- In this World. https://www.youtube.com/watch?v=ecTm6G7AjcM

13. R.E.M -- Chorus and the Ring. https://www.youtube.com/watch?v=ZVlpC6rDP70

14. Blur -- Trimm Trabb. https://www.youtube.com/watch?v=rgYOQe98o_I

15. Radiohead -- Little by Little. https://www.youtube.com/watch?v=NfuXyRFMV4Y

16. Stone Roses -- I Wanna Be Adored. https://www.youtube.com/watch?v=4D2qcbu26gs


Lo lúdico tiene gran gracia. Para una próxima entrega daré argumentos por los cuales es inequívoco que necesitamos una nueva constitución, y que los llamados de la presidenta me parecen sospechosos y blandengues. Pronto. Os prometo. Ahora a dormir y a descansar. A reflexionar la situación de los trabajadores en vuestros contextos, y no olvidar que todos somos obreros, independiente de la disciplina y que es nuestro deber en cuanto a sujetos pensantes, tener en mente la justicia social y formas de lograrla de manera concreta. Feliz día del trabajo amiguitos.

Sunday, 26 April 2015

Una que se equivocaba siempre

Yo conocía a una que se equivocaba siempre. Y no paraba de equivocarse. Creo que aún sólo se equivoca. En esos oasis de tranquilidad, su conciencia sabe que debe ir a por el error. Se equivoca por omisión y por decisión. Depende de las circunstancias. Pienso que se equivoca porque no conoce otra forma de vivir la vida. Cuando llega al límite se equivoca de sus equivocaciones. Ahí se enoja y le vienen las pataletas. Se queja por tres años. Se le pasa. Vuelve a equivocarse. El error es su forma de vida. En un instante donde puede cambiar todo, donde la posibilidad de instalar la decisión menos mala se asoma, adivinen, se equivoca. No es que meta la pata. Es que se tira de cabeza al barro, cuando siempre hubo un lugar seco y limpio por donde pasar. Debe ser que se equivoca para llamar la atención. No entiende que se equivoca. Ahí está el problema, a veces cree que lo hace regio… equivocándose. Se ha equivocado pensando que sus errores son una suerte de feminismo, de liberación. Se ha equivocado en entender el feminismo y sus gritos son inaudibles, pues sus enojos no tienen audiencia. Un día se equivocó conmigo. Yo ya sabía de sus equivocaciones, pero otra cosa es estar envuelta en ellas. Por eso sé que se equivoca tanto. Y lo único que tengo claro es que sigue haciéndolo. No tengo pruebas, pero lo sé. Antes me daba pena, otras veces rabia. Ya no me importa. Sus errores tocan otras vidas, otros caminos, otras latitudes. Supongo debe ser una patología, una adicción al error. Un hedonismo sin límites de su parte. De a poco las luces se cierran a su alrededor. La habitación se oscurece. No hay ruido  ni testigos. Y ahí llora, de verdad. ¿Cometerá el error de ver esta nota?

Thursday, 9 April 2015

Las muertes que importan

La teórica Judith Butler en su texto Cuerpos que importan (1993) articula de manera magistral y también muy técnica cómo se realizan las distinciones de género a través de la performatividad. Según Butler, la repetición de ciertos patrones y conductas ad infinitum generan, posteriormente, la idea de una naturalización. Por ejemplo: "sea señorita"; y los significados adscritos a ciertos colores (como el rosado o el celeste para los bebés). Estas naturalizaciones se asumen como axiomas y normas sociales dentro de lo que se establece lo normal, lo bueno, lo malo y lo degenerado.

Si el texto habla de los cuerpos que importan, evidentemente existe un universo de cuerpos e instancias que no importan. En ese marco, la autora genera el concepto del "receptáculo de lo femenino", es decir, todo aquello que sobra en términos de lo que es normalizado. Si bien el hombre es concreto y racional, la mujer es histérica e irracional. Por lo tanto, si se asumen estas categorizaciones como ciertas y no se cuestionan--como lo hace Butler en su texto--se cae en un juego macabro, especialmente si nosotros decimos ser personas críticas, pues la crítica debe ser lo más abierta y profunda posible (que vaginal mi comentario). Sin embargo, y de manera muy superficial, quedan otros receptáculos posibles. El receptáculo del receptáculo. Pienso, siguiendo a Butler, que por eso es que los movimientos feministas han estado tan cercanos a las reivindicaciones de grupos homosexuales. Porque, convengámoslo, ser feminista no es ser homosexual, y un hombre feminista no tiene por qué serlo tampoco.

Si el mundo concreto y simbólico separa en masculinos y femeninos, dejando la oscuridad, la sombra, el misterio y tantas otras cosas en el receptáculo de lo femenino, es desde allí donde su rebalse trae otros receptáculos, pues devienen de una oposición binaria caprichosa que no admite en sí misma otras posibilidades genéricas ni sexuales. Esto también genera ciertos órdenes prioritarios en la sociedad. El problema es que muchas veces lo simbólico se piensa como de un segundo nivel, o de trastienda, cuando es este el que impone la vara de cómo se aprecian las cosas.

Lo simbólico queda fuera si lo concreto tiene necesidades urgentes y primarias. Por ejemplo, si un grupo de feministas intenta hacer activismo en una grupo de mujeres pobres, o vulnerables como dice el eufemismo. Para estas mujeres pobres, el gran interés primero, pese a comprender de manera inicial que es necesario que intenten independizarse de alguna forma, será tener leche y alimento para sus hijos y que tengan formas de educarlos formalmente, de ser posible. Las feministas, para poder serlo de manera cabal, deben tener muchas necesidades cubiertas, pues desde allí se piensa cuáles son los cuerpos que importan y cómo resolvemos la estructura patriarcal monolítica, falogocéntrica, como dicen tantos textos.

Y en este punto me detengo y hago la conexión entre lo anterior y el título de esta nota. Cuando lo concreto es exacerbado, muchas veces lo simbólico revienta.Si bien todos moriremos algún día, no todas las muertes son iguales. Habiendo diferencias en la vida misma, expresadas en desigualdades de todo orden, la muerte también es distinta. Puedo decir que nunca comulgué con los excesos de "Je suis Charlie Hebdo".

La muerte de los caricaturistas que se mofaron del profeta y la religión musulmana generaron un movimiento extraño. Primero, porque las redes sociales empatizaron con ellos y resultaba que todos eran Charlie. Pero eso es falso. No todos son Charlie. Ellos eran franceses, blancos. Cuando muere un blanco de un país importante, toda la atención se vuelca en el caso, se envían periodistas de todo el mundo a cubrir el vil ataque a estos defensores de la libertad de expresión. Que no se mal entienda: ellos fueron asesinados injustamente. Los líderes del "mundo libre" se juntaron y se tomaron una fotografía todos "juntos como hermanos, miembros de la iglesia" para mostrar unidad. ¿Qué unidad? La unidad de los poderosos, pues si esto ocurre en otro país menos connotado, la noticia dura cinco segundos y al día siguiente nadie los recuerda. ¿Tenemos que recordar a los muertos de Charlie Hebdo? ¿Es malo si los olvidamos tal como a los demás?

Los líderes del mundo no han ido a Kenia a sacarse una foto para conmemorar a los universitarios, que sin hacer ninguna "provocación", fuero asesinados también por islamistas extremos recientemente. Fueron más de 170 jóvenes, hijos, hermanos, alumnos de alguien. Pero esas cosas pasan en África, entonces, los líderes políticos no cooperan con Kenia, porque tampoco es un país connotado como Francia. Porque esas muertes, tales como todas las muertes en guerras y ocupaciones que ocurren todos los días, no importan.

El el edificio Hotel de Ville, la municipalidad de París, aún cuelga un lienzo negro escrito con letras blancas "Je suis Charlie Hebdo". Y lo son, porque tienen cobertura mediática, porque importan. Yo no soy ni seré Charlie Hebdo, porque tal como son las categorizaciones entre hombres y mujeres, también, lamentablemente, las existen por raza y lugar de nacimiento y yo soy más cercana en ese sentido a las muertes de Kenia, a las que no importan.

Nadie podría decir que las vidas de los jóvenes keniatas eran menos importantes que las de los caricaturistas, pues nadie puede juzgar de esa manera. Sin embargo, ese juicio se ha hecho, y por algo que tiene raíces antiguas de distinto orden, Charlie Hebdo importa más que los 170 estudiantes. Me parece que es importante pensar en esto, y luego en el rol vacío de las redes sociales, porque ya ha aparecido "Je suis Kenia", que es fácil decir desde la comodidad de mi hogar, a través de mi MacBook.

En conclusión, lo que nos muestra lo simbólico, es que tal como ocurre en los sexos y consecuentemente en los géneros, y además en las muertes, hay unos que importan más que otros. Debemos, nosotros, quienes vivimos concreta y simbólicamente importando más y menos, acercarnos a una visión más amplia y que en realidad cuestione muchas cosas que se asumen como verdades. Por lo menos así avanzamos, pienso.

Tuesday, 31 March 2015

Pontificatvm

El internet, desde su creación y crecimiento exponencial, ha dado espacios globales y democráticos de opinión. Estos espacios se amparan actualmente en el fenómeno de las redes sociales. Comentaristas, guías, líderes, pelotudos y serios teóricos confluyen en una red que nos entrega de todo. Sin embargo, pensando en ciertos temas latentes, me pregunto en torno a los diversos pontificados online.

Si algo tienen en común, es el juzgar y criticar al otro sin mayores razones, o se esconde aquello con superficiales referencias a teorías que en muchos casos no han sido debidamente leídas e interpretadas. Esa pseudo-teorización puede convencer al incauto con respecto a la intelectualidad o agudez del autor de cierta columna. No obstante, existen algunos elementos a la vista que revelan intenciones personales y finalmente poco interesantes para el resto (la audiencia).

Como bien dice una amiga cercana: “los periodistas tienen un mar de conocimiento de dos centímetros de profundidad”, entonces ahí tienen sus citas intelectualoides, o referencias a enciclopedias o libros de autoayuda—es cosa de ver el tipo de trabajo publicado en medios “respetables”, no cabe siquiera nombrarlos, usted los conoce.

Gracias a esta red, miles de “opinólogos” pontifican con respecto a diversos temas. Es escandaloso, por ejemplo, cómo se especula sobre la vida del co-piloto que estrelló el avión en los Alpes franceses: que era depresivo, se estaba quedando ciego, con la novia embarazada y una ex que dijo que él quería hacer algo para que todo el mundo lo conociese. El juicio a ese sujeto ha sido feroz. Si bien está casi confirmado que estrelló el avión deliberadamente, el show mediático que se ha armado alrededor de su vida no ayuda a nadie, ni siquiera a nosotros, el público expectante.

En otros casos, en pasquines o publicaciones electrónicas de tipo independiente, quienes escriben en ellas vomitan sus propios prejuicios y los disfrazan de crítica cultural. Finalmente, el sabor es agrio, pues si en algunos casos se puede hablar de una pluma inteligible, en el fondo, la escritura es un ejercicio de hedonismo brutal. La opinión personal, poco interesante y medianamente informada de quien escribe llena la página de arañazos, gritos, berrinches y llantos. Queda, entonces, en nosotros, diferenciar de manera cabal cuáles son nuestros pontífices, a quién leemos en serio, a quién respetamos.

Escribo todo esto a raíz de lo del vuelo de Germanwings y otros textos que me he encontrado hace poco. Pues, si bien es posible encontrar textos malos y muy malos, también existen otros buenos, que exponen una situación particular, incluyendo la visión de quien escribe, pero de manera respetuosa, “profesional” si es que se puede decir. Argumentando, estos autores—no “opinólogos”—informadamente, aplicando teorías con prolijidad y demostrándolas a través de la totalidad de sus columnas. Por lo general quienes escriben estos textos son especialistas en cierto tema, por lo que saben bien lo que están diciendo.

El que exista una página de noticias humorísticas como La Legal, por ejemplo, nos dice casi a gritos, que la profesión periodística está en crisis. Si hay que estudiar varios años para luego escribir columnas banales, prejuiciosas o mal informadas, es claro que falta preparación en distintas áreas. En efecto, deben existir importantes teóricos y lineamientos disciplinares en el periodismo, pero lo que queda claro al nivel de lo que ocurre hoy, es que no es necesario estudiar una carrera de manera formal para pontificar desde un púlpito virtual.


El asunto no deja de ser preocupante en un momento histórico en el cual los sujetos se nutren de fuentes provenientes del ciberespacio. La libertad de expresión online, que se agradece, también genera vicios, y es en la retórica neoliberal donde se encuentra la respuesta al dilema de un texto mal escrito, prejuicioso, o que especula de manera tendenciosa: “no lo leas, busca otro”. La lógica del “elegir” a quién sigo o no llegó para quedarse. Sin embargo, con la forma en que se cubren ciertos hechos o la generalizada manía de esconder opiniones negativas en pseudo intelectualizaciones, queda poco donde escoger. Nos estamos informando y generando una opinión con respecto a diversos temas, a través de discursos virtuales prejuiciosos y poco respetuosos de su asunto y sus posibles lectores o telespectadores. Esto nos da una responsabilidad como lectores: tomar en serio nuestros propios criterios y seleccionar, dentro de esta maraña pseudo informativa, aquello que se supone nos aporta en información o debate. Para el resto creo que la vida no nos da tiempo. Finalmente realizaremos nuestros propios ejercicios de canonización, la de los pontífices estos.

Sunday, 15 March 2015

El sueño con la esposa del Choclo Délano

No sé si alguien más ha tenido pesadillas con el acontecer noticioso chileno, pero el otro día desperté del siguiente sueño:

Una señora me estaba hablando. Yo nunca la había visto. Era una señora de cincuenta y tantos o early sixties. Tenía peinado de peluquería y no recuerdo su ropa. Me dijo que le hiciera un cheque. No recuerdo tampoco el monto.

-- Mira si me haces este cheque, lo cobro, y mañana te lo devuelvo. En serio.
-- No le creo-- dije.
-- Ay es que tú no entiendes. Como el Choclo está en la cárcel yo no tengo plata. Él tiene todas las tarjetas y cuentas, yo no me sé ni las claves, no tengo plata ni para un café pos oye. En serio, mañana tienes tu plata en tu cuenta. Firma, porfa.

Aparecemos en un living tremendo. Supongo era la casa de Choclo. Tenía lindos muebles, se notaba el "feng shui".

-- Mira, puedes venir a mi casa lo que tú quieras, usar la piscina, lo que sea. POR FAVOR, FIRMA.
-- No me tinca.-- respondo, sabiendo que la vieja ni cagando me devolvería la plata. No sabía como cresta llegué a su casa y sólo quería irme porque sólo me insistía. -- ¿Qué hay allá afuera?--pregunto, tras ver una sombra moverse en el patio.
-- Son los animales, las mascotas que tenemos con el Choclo. ¿Quieres verlas?

Cruzo el umbral del ventanal y me encuentro con la mascota. Era un tigre de bengala. Era un tigre deforme, con cabeza cuadrada y cuerpo chato. Detrás de él apareció un león con la cara desfigurada; con un sólo ojo y las fosas nasales separadas por el ancho de su rostro. Un esperpento de criatura.

-- ¿Por qué tienen a los animales así?
-- Están en peligro de extinción. El Choclo los quiere preservar para el futuro. Hasta de eso se preocupaba cuando estaba en libertad.
-- ¿De dónde los sacaron? Yo nunca vi animales tan amorfos en mi vida.
-- Se nos murieron los papás y quedan ellos. Los papás eran primos.
-- Consanguíneos, tontos y deformes. Estas pobres criaturas no debiesen existir. Es una crueldad.
-- No mijita, estás equivocada, todo esto es para el bien de todos, porque después no va a haber ni tigres. Es parte del plan del Choclo-- ahora la vieja se da vuelta y me mira fijo-- firma ese cheque,¿ya?
-- No le voy a firmar nada. Esos animales son igual que ustedes, todos entre primos.

La vieja me sigue hasta la reja de la casa. Y yo me voy nomás. Con mi chequera en la mano.

Ars Folletika

El por qué de este blog.
He tenido otros blog antes, desde tiempos antiguos, cuando disfrazaba mis historias amorosas, verseaba amorfamente y comenzaba a formarme como sujeto pensante más que mero observante.
Los borré. No sé si todos. Pero ya no les tomo atención.

¿Me habré desinflado así como pene con disfunción eréctil?
No.
No me desinflé en ese sentido. El eliminar todo eso fue una catarsis, como cuando chica quemaba cartas y mensajes. Es lo performativo lo que le da el significado a la cosa, en este caso, claro. No quería más.

Pensé en el folletín. No el folleteo el que te folla. Sino en el folletín. En esa escritura a entregas. La salvedad es que estas entregas no son para nadie, sino para quién las pilla o se tropieza con ellas y desea leerlas. Esta es una escritura a entregas esquizoide. Pues no sé qué será de los temas a tratar ni si habrá hilo conductor, o si tal cosa es necesaria ya en nuestros tiempos donde los grandes relatos se destruyen. No puedo, sin embargo, concebir una anarquía temática, pues soy yo misma quien entregará las entregas. Y cuando las entregue, tendrán algo que decir y en esencia en común con el todo, por nebuloso que se le vea el día de hoy. O quizás no escriba más que esto. Lo ignoro. Pero prefiero pensar que puedo dejar alguna cosa, a veces.

El por qué de este blog.

Hace tiempo quería volver a la expresión vomitiva característica de mi persona. No porque no tenga pelos en la lengua o porque soy de esas "mujeres frontales" y tal. Extrañaba el ejercicio. Lo patético es que hace años que sentía que no tenía nada que decir. Nada. Entonces cuando uno se siente así, lo peor es escribir porque sale forzado y feo. Aunque no veo particularmente alguna belleza en esta pieza.

Y si tú que estás leyendo me conoces, crees que me conoces, o haces como que crees conocerme, bueno, bienvenido/a a toda esta diarrea verbal, la invocación Guajardiana de la gramática y la semántica.

Ahora, parece, que sí siento que tengo algo que decir. Básicamente es la "raison d'etre" de este nuevo blog.