Estoy absolutamente impactada con la muerte de los dos jóvenes en Valparaíso. Este impacto es variado, pues quiero referirme al impacto como alguien que marchó en las movilizaciones de 2011, como estudiante y como profesora.
1. Las movilizaciones.
Participé en las movilizaciones del 2011 luego de reflexionar seriamente sobre el estado de la educación en Chile. Cómo es que funciona el sistema universitario, conociéndolo como alumna y docente. Entendiendo cómo lucran con los dineros de familias de esfuerzo, teniendo en cuenta que la educación no debiese ser jamás un bien de consumo, sino un derecho para todos sin importar la renta. En esas movilizaciones fui perseguida por Carabineros en un zorrillo. Ya me iba a la casa y estábamos a cuatro cuadras de la alameda. El zorrillo nos siguió y nos tiró una lacrimógena a pito de nada. No pude abrir los ojos en largo rato. Nunca hice nada que no fuese marchar, y ya fuera del punto neurálgico del evento, no tenía sentido ese nivel de violencia gratuita. Luego de la lacrimógena los pacos se fueron. Y yo ahí intentando abrir los ojos que se me quedaron pegados y ver si muchas cuadras más allá encontraba locomoción. Desde ese momento, pues lo viví, es que no confío en el actuar de la policía, y puedo dar fe que vi que ellos permitían destrozos y los grababan para después dárselos a los canales de televisión y seguir estigmatizando las marchas. LO VI, NO ME LO CONTARON. Bueno, si uno recuerda quienes manejan los medios en Chile, queda claro ese actuar y quién compra ese actuar.
El video que muestra a uno de los jóvenes baleados muestra a muchos policías al rededor, mirando hacia otro lado, y uno grabando. NINGUNO tenía interés alguno en saber del joven, quienes estaban junto a él, inmovilizándolo, como dictan las regulaciones de primeros auxilios, eran otros estudiantes.
2. Como estudiante y profesora.
Como estudiante pienso que la muerte de estos niños estuvo demás. La reacción exacerbada del asesino responde a un estado mental enajenado. Pude tener acceso a su cuenta de Facebook antes que la borrasen y era un pobre tipo, narco al peo, que le gustaba Rápido y Furioso y que tenía variadas fotos donde aparecían armas. Mucha gente lo encaró y le escribía mensajes tras asesinar a los jóvenes.
En relación a la propiedad privada. Ese es un concepto traído desde Europa en la colonización. De acuerdo a mis conocimientos, y si me equivoco corrijame alguien que lo sepa, las culturas nativas americanas no tenían ese concepto y fue por eso que en muchos casos fue fácil para los conquistadores quedarse con tierras ajenas, pues no eran de nadie, eran de todos y de nadie. La calle es de todos. Si bien se pueden condenar los desmanes y si me rayasen una pared no estaría contenta, me pregunto: ¿qué iba a decir ese rayado? Primero, no diría PICO, como millones de rayados en todo Chile, sino algo reivindicativo como: Educación de Calidad AHORA. El 2011 tenía yo carteles pegados en mi ventana. La reacción del asesino no tiene relación alguna con la "invasión a la propiedad privada" pues esta da a la calle. Si un perro vago caga frente a nuestra puerta no lo matamos. Lo que ocurrió ahora no es siquiera sintomático, sino la manifestación de algo muchísimo más macabro.
Como profesora tengo mucha pena. Uno forja relaciones con sus estudiantes. Uno los ve semana a semana. Uno sabe cuáles son los que luchan y los que tienen convicciones políticas, y sino, los que creen en la idea de movilizarse. No puedo más que solidarizar con esos cabros, si yo misma salía el 2011. Me da pena que sus padres no los verán más, ni sus compañeros ni profesores. La vuelta a clases será silenciosa. Estos alumnos eran de la Universidad Santo Tomás, que desde el 2011 se venían instalando como importantes actores en las movilizaciones, tomando en cuenta que las universidades privadas poco a poco se fueron sumando al movimiento.
3. Comentarios.
El asesino tiene 20 años, él podría haber estado marchando también. A falta de una conciencia de clase y una mala educación, que es lo que reivindicaban las movilizaciones de hoy, es que tipos como él llegaron a ser así. ¿Cómo no entender que es precisamente la educación la clave de cualquier sociedad?, ¿cómo seguir permitiendo lucros millonarios, estrujando a los académicos a honorarios que trabajan obligadamente con dios y el diablo, y pensar que se están haciendo las cosas bien?
La muerte de esos jóvenes es una pérdida para todo Chile. Ellos no debieron haber muerto. Quizás si hubiesen hecho el rayado en otro lado, o si el dueño del lugar simplemente enrabiado hubiese dicho: ya, voy a tener que comprar pintura. ¿Cuántos rayados hay que no tienen ningún contenido y allí quedan por años en inmuebles habitados?, ¿es tan malo que reivindique la educación de calidad que no tuvo el asesino, y que se lucha por los niños de mañana?
Yo tengo una gran pena esta noche. Esos jóvenes debieron haber vuelto a casa, concluyendo que la convocatoria fue buena y con esperanzas del movimiento una vez más. Condolencias a sus familias, amigos, profesores. Condolencias al país y un regaño pues hay que parar a esos enajenados, porque de seguro no es el único. Tengo pena por los cabros de Chile.
No comments:
Post a Comment