No sé si alguien más ha tenido pesadillas con el acontecer noticioso chileno, pero el otro día desperté del siguiente sueño:
Una señora me estaba hablando. Yo nunca la había visto. Era una señora de cincuenta y tantos o early sixties. Tenía peinado de peluquería y no recuerdo su ropa. Me dijo que le hiciera un cheque. No recuerdo tampoco el monto.
-- Mira si me haces este cheque, lo cobro, y mañana te lo devuelvo. En serio.
-- No le creo-- dije.
-- Ay es que tú no entiendes. Como el Choclo está en la cárcel yo no tengo plata. Él tiene todas las tarjetas y cuentas, yo no me sé ni las claves, no tengo plata ni para un café pos oye. En serio, mañana tienes tu plata en tu cuenta. Firma, porfa.
Aparecemos en un living tremendo. Supongo era la casa de Choclo. Tenía lindos muebles, se notaba el "feng shui".
-- Mira, puedes venir a mi casa lo que tú quieras, usar la piscina, lo que sea. POR FAVOR, FIRMA.
-- No me tinca.-- respondo, sabiendo que la vieja ni cagando me devolvería la plata. No sabía como cresta llegué a su casa y sólo quería irme porque sólo me insistía. -- ¿Qué hay allá afuera?--pregunto, tras ver una sombra moverse en el patio.
-- Son los animales, las mascotas que tenemos con el Choclo. ¿Quieres verlas?
Cruzo el umbral del ventanal y me encuentro con la mascota. Era un tigre de bengala. Era un tigre deforme, con cabeza cuadrada y cuerpo chato. Detrás de él apareció un león con la cara desfigurada; con un sólo ojo y las fosas nasales separadas por el ancho de su rostro. Un esperpento de criatura.
-- ¿Por qué tienen a los animales así?
-- Están en peligro de extinción. El Choclo los quiere preservar para el futuro. Hasta de eso se preocupaba cuando estaba en libertad.
-- ¿De dónde los sacaron? Yo nunca vi animales tan amorfos en mi vida.
-- Se nos murieron los papás y quedan ellos. Los papás eran primos.
-- Consanguíneos, tontos y deformes. Estas pobres criaturas no debiesen existir. Es una crueldad.
-- No mijita, estás equivocada, todo esto es para el bien de todos, porque después no va a haber ni tigres. Es parte del plan del Choclo-- ahora la vieja se da vuelta y me mira fijo-- firma ese cheque,¿ya?
-- No le voy a firmar nada. Esos animales son igual que ustedes, todos entre primos.
La vieja me sigue hasta la reja de la casa. Y yo me voy nomás. Con mi chequera en la mano.
Tenía pensado no comentar porque podría quitarle seriedad a este post. Luego de unos segundos me sentí tonto, porque la idea es decir lo que uno piensa, I guess. Se nota que no solo te interesa lo que sucede actualmente en nuestro país, sino que de una u otra manera te afecta. Me pregunto por qué es tan importante y casi obsesivo -al punto de soñar con ello- el caso Penta para ti? Entiendo que es un tema que todo chileno debiera manejar, pero pareciera que lo estás llevando al siguiente nivel. Podría ser tema de otra narración el por qué te 'apasiona' (si se me permite el término).
ReplyDeleteRespecto a la narración: me gustó mucho. Me sentí como si lo estuviera viviendo yo. Por lo demás, me es llamativo leer algo así. La asociación de los animales con la forma de vivir de la familia en cuestión, el cómo la esposa que "no le conoce" ni el RUT siquiera al marido lo defiende e intenta rescatar tan insistentemente y de cómo tú te niegas firmemente a entregar un cheque a alguien que recién conoces. También me parece interesante cómo la señora te da libre acceso a su hogar única y exclusivamente para conseguir el cheque... Yo creo que nadie dejaría entrar a un extraño a su casa, a no ser que tenga un plan para conseguir algo...
No sé cuál fue tu fin para compartir este texto, pero me gustó sobremanera. Quedo a la espera de otros. (:
Gracias por el comentario, Izra. Te respondo por el final... quería escribirlo para no olvidarlo, tuve este sueño durante la semana y cada vez me acordaba menos.
ReplyDeleteSupongo mi subconsciente me llevó a un lugar inesperado. Es cierto que he seguido el tema Penta, como tantos otros, de manera casi diaria y supongo el factor de ver todo desfasado me hizo tener una narrativa del asunto.
El tema me ha interesado pues, como decía The Guardian, se están cayendo los imperios que se construyeron en dictadura. A su vez, creo que a muchos chilenos nos da una sensación de morbo y expectación con respecto a la prisión preventiva de los acusados.
Finalmente, la señora del cuento, como yo la vi, no tiene nada que ver con cómo la esposa de Délano luce en la realidad.
Chile se ve raro desde afuera te diré, y el olor a mierda se siente fuerte. Saludos y gracias por leer :)